En Fervore diseñamos piezas para que te acompañen a todos lados y resistan tu ritmo de vida. Sin embargo, toda joyería fina requiere de ciertos cuidados para mantener su brillo y acabados intactos por mucho más tiempo.
01. Plata de Ley .925
La plata es un metal "vivo" que reacciona a su entorno. Es completamente normal que con el tiempo presente oscurecimiento (oxidación); esto no es un defecto de calidad, sino una reacción natural al PH de tu piel, la humedad o el aire.
- Líquido limpia plata (Recomendado): Para una limpieza profunda e instantánea, sumerge tu pieza en nuestro líquido limpiador por tan solo 10 a 15 segundos. Al sacarla, enjuágala con abundante agua limpia para cortar el efecto del químico y sécala perfectamente. ¡Quedará como nueva! (Encuéntralo en nuestra tienda).
- Paño pulidor: Para mantenimiento de rutina, frota tu pieza suavemente con un paño especial para pulir plata. Verás cómo recupera su brillo rápidamente.
- El mejor secreto: ¡Úsala! Los aceites naturales de tu piel ayudan a mantener la plata limpia. Si la guardas por meses en un cajón sin usarla, es más probable que se oscurezca.
02. Acero Inoxidable
Nuestras piezas de acero inoxidable de grado quirúrgico son ultra resistentes, no se oxidan y son hipoalergénicas, ideales para el uso rudo diario.
- Acero Natural (Plateado): Prácticamente no requiere mantenimiento. Si se ensucia, puedes lavarlo con un poco de agua tibia y jabón neutro, secándolo muy bien después.
- Acero con Color (Dorado o Rose): Estas piezas cuentan con un baño de color que, por su naturaleza, experimentará un desvanecimiento gradual con el uso diario hasta revelar el tono plateado natural del acero base. Para prolongar la vida de este recubrimiento el mayor tiempo posible, es vital evitar la fricción constante y el contacto con químicos.
03. Las 3 Reglas de Oro
Para prolongar la vida de cualquier pieza Fervore, te recomendamos seguir estos tres principios básicos:
- Últimas en ponerse, primeras en quitarse: Aplica tus perfumes, lociones, cremas y fijadores de cabello antes de ponerte tu joyería. Los químicos de estos productos son el enemigo número uno de los recubrimientos y metales.
- Agua y sudor: Aunque nuestros metales son resistentes, te recomendamos quitarte tus piezas antes de bañarte, entrar a albercas (el cloro es muy corrosivo), meterte al mar o realizar rutinas intensas de ejercicio.
- Almacenamiento: Cuando no uses tus joyas, guárdalas en su empaque original o en un joyero cerrado. Evita que las piezas se rocen entre sí para prevenir rayones irreparables.
Recuerda: El desgaste gradual del color dorado/rose por el uso o la oxidación normal de la plata son procesos naturales de los metales y no se consideran defectos de fábrica. Sin embargo, al seguir estos cuidados, aseguras que tus piezas Fervore mantengan su magnetismo y te acompañen impecables por mucho más tiempo.
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